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Julio 2004. Número 10

(Segunda quincena)

 

¿Dónde está el

Parque Islas Canarias?

 

El diseño único, la vegetación y el arte del antiguo parque han dejado paso a una plaza desangelada que se asemeja más bien a la azotea de un aparcamiento

 

Antes

El frondoso Parque Islas Canarias fue objeto de abandono municipal /Foto: lawebdelanzarote.com

 

Después

Este es el duro aspecto actual, desaparecidas la vegetación y la escultura de César Manrique

 

Después de 3 años desde que comenzaran las obras del aparcamiento subterráneo, la remodelación del Parque Islas Canarias y del Arrecife Gran Hotel, el resultado ya puede ser evaluado. Y aunque existe la ilógica excitación social por lo novedoso, no faltan las voces críticas que aseguran que se ha cometido un grave error que hipotecará el futuro de la capital lanzaroteña.

El estreno del nuevo diseño del Parque Islas Canarias, todavía con algunos detalles por terminar, como la zona del escenario, está provocando algunas dudas sobre si algún día se podrá parecer a lo que significa según el diccionario un parque: «Terreno destinado en el interior de una población a prados, jardines y arbolado para recreo y ornato», porque parece técnicamente imposible que en las poco profundas jardineras existentes, puedan volver a echar raíces los árboles y palmeras que antaño ocupaban ese lugar. Por ahora, lo único que hay plantado en el Parque son unas farolas tísicas y antiestéticas. Y si no hay árboles difícilmente podrá haber sombra y espacios por donde pasear o sentarse a descansar sin sufrir la inmisericordia de los punzantes rayos solares, habituales, por otro lado, durante casi todo el año en la Isla.

Uno de los aspectos más preocupantes del nuevo Parque es la posible insalubridad causada por los «respiraderos» del aparcamiento, encargados de evacuar los gases de los millares de automóviles que diariamente lo utilizan, y que están situados en los laterales de las jardineras, precisamente donde se han ubicado los bancos para el descanso de los usuarios del Islas Canarias.

Ración de gases para quien se atreva a sentarse

Otra de las quejas más repetidas por algunos ciudadanos que ya están usando el Parque Islas Canarias, especialmente de los padres, es el reducido espacio destinado al recreo infantil y la peligrosidad de los bordes de piedra que rodean el área, que a su juicio están demasiado cerca del área de juegos.

Los filos de piedra son un peligro para los chinijos

Si defectos e insuficiencias han encontrado los usuarios en los primeros días de apertura al público del Islas Canarias, la necesidad de plazas de aparcamiento en Arrecife no ha hecho bajar el tono crítico de los que piensan que es «irracional» que el ayuntamiento haya permitido la construcción de un parking subterráneo en el mismo centro de la ciudad, lo que aumentará considerablemente la densidad de los flujos de tráfico en el eje viario del litoral.

 

Un camino lleno de irregularidades

 

Si algo ha caracterizado las obras del Parque Islas Canarias y del aparcamiento alojado en su subsuelo ha sido la oposición ciudadana al proyecto y las denuncias -algunas todavía en curso- por el incumplimiento, a juicio de colectivos sociales y vecinos, de múltiples preceptos legales por parte del ayuntamiento y la empresa promotora Aparcamiento Islas Canarias, de la que el consistorio capitalino posee el 15% de sus acciones.

 

En octubre de 2001 se cerró el paso a la zona con la colocación de una valla y de inmediato comenzaron las excavaciones y la cimentación del aparcamiento, ejecutándose las obras sin licencias de apertura ni de construcción, sólo con un simple permiso de movimiento de tierras.

 

Otra de las supuestas ilegalidades cometidas es que el Plan General de Ordenación Urbana de Arrecife vigente, documento encargado del planeamiento municipal, no contemplaba en la parcela del Parque Islas Canarias la posibilidad de la construcción de un aparcamiento.

 

Asimismo, el área se encuentra dentro de la zona de influencia del Bien de Interés Cultural del Castillo de San Gabriel y Puente de Las Bolas, lo que implica que para la ejecución de cualquier obra es preceptivo un informe del Cabildo de Lanzarote, que nunca se llegó a realizar, al igual que otros trámites urbanísticos.

 

 

e-siroco

Lanzarote, Islas Canarias

 

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