EDITORIAL

OTAN NO

 

La 'arcogida'

 

EN EL ECUADOR DE MI VIDA

Gente nefasta

por Rafael Fuentes

 

OPINIÓN

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por Agustín Felipe

 

OPINIÓN

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por José Sánchez

 

OPINIÓN

La palmera canaria

por Ramón Pérez Hernández

 

TRIBUNA LIBRE

Democracia participativa en las organizaciones y los límites del asamblearismo

por Xavier Godás

 [mientrastanto]

 

 

 

 

 

 

 

 

Agosto 2004. Número 11

(Primera quincena)

 

OPINIÓN

 

Puedo prometer y prometo y el diccionario

Cuando leemos en la prensa, oímos en la radio o vemos en la televisión, las declaraciones que hacen la fauna de mamarrachos ilustrados del escaparate que dicen «representarnos», me pregunto si saben lo que dicen cada vez que abren sus bocazas.

Dice el diccionario: Prometer: 1) Expresión de la voluntad que alguien se impone de cumplir algo. 2) Augurio, indicio o señal que hace esperar algún bien. Sinónimos: garantizar, comprometerse, asegurar, jurar, obligarse. Antónimos: desconfiar, resistirse, negar.

 

El Partido Socialista de Lanzarote prometió a los ciudadanos que no se instalarían las plataformas petrolíferas de REPSOL. En cambio, no tardaremos mucho en conocer públicamente cómo nuevas licencias le son concedidas a la petrolera. Lo asegura el autor de este artículo, Agustín Felipe, del que sólo sabemos que frisa la edad de los cuarenta y cinco años y que vive en Gran Canaria, así como que cada dos semanas nos envía con puntualidad un artículo de opinión. Prometemos investigar...

 

Al oír el patético discurso, entre sollozos y lágrimas de la rapaza que tenemos por presidenta en el pleno de toma de posesión, retumbó en mi cabeza el «puedo prometer y prometo» de Adolfo Suárez. Pensaría la muyer: … si él lo diyo siendo presidente, pues yo tamién … creí que no lo iba a bocallar nunca… Como no le entendí nada, pregunté a un señor que estaba en la puerta que qué había dicho, me explicó: claro que no la entiendes majo, es que habla en bable, pero en resumen prometió hacer lo mismo que Dimas.

EL partido socialista en la campaña electoral de 1982, prometió que OTAN de entrada NO, y en el referéndum de 1986 todo lo contrario. Años después, Javier Solana secretario general. En Canarias recordemos dijimos claro que NO.

Aquel «Otan, de entrada no» estaba mal escrito. Era en verdad: «Otan, de entrada no sé cómo decirte...», «Otan, de entrada, ¿qué quieres que te diga?», «Otan, de entrada, ¿cómo te diría yo?», «Otan, de entrada, adiós, que luego te cuento.»

Lo mismo les está pasando con los Cuarteles de Arrecife, de momento. Se guardan la carta de cambiar de opinión por si rolan los vientos de gobierno por estos lares.

Y les volverá a pasar. Los socialistas en Lanzarote, en las pasadas elecciones, salieron con la pancarta PLATAFORMAS NO, pins con el lazo y la gotita negra, mesas contra las plataformas petrolíferas... Cuando se hizo pública la sentencia del Supremo de suspensión de las prospecciones de Repsol en aguas canarias por un defecto de forma, Fajardo se colocaba medallas porque daba la razón a su partido y al Cabildo y se hacían fotos junto a las pancartas. Pues que se preparen, porque el defecto de forma está subsanado y los papeles firmados.

Siento curiosidad por saber qué explicación darán: el partido de Lanzarote recurre y el de Madrid da la licencia. No es lo mismo, gobernar que oponerse.

Dirán que en Lanzarote se piensa distinto que en Madrid, que harán lo posible e imposible, que dan los permisos por razones de estado o que la mar es salada y moja.

Eso pasa por prometer el oro y el moro cuando no se está seguro ni de sí mismo, si no, recuerden a Marcos la noche electoral, repetía una y otra vez como las misses: …la verdad es que no me lo esperaba… no me lo puedo ni creer.

En estos días, Aguilar respecto a las maniobras militares afirmaba: «el gobierno adoptaría las medidas precisas para que no volviera a repetirse el espectáculo de zífios muertos en las playas canarias». Mientras, Agustito, como está él siempre, no prometía, ni adoptaba medidas, sino que garantizaba, que no se producirían varamientos. Y van cuatro, no se sabe, ni se sabrá nunca los muertos en realidad, amén de la chatarra que habrán dejado en el mar, como el chisme que apareció en Famara. Pudo haber llegado desde una mina hasta un tanque si me apuran. Pero qué les gusta a estas gentes una guerra…. unas medallas… unos tiritos. Es el negocio.

Oiga, las promesas aunque sean electorales, hay que cumplirlas, si no, no se promete. Por la misma regla, la promesa o juramento que ustedes han hecho, de cumplir y hacer cumplir la Ley, también puede quedar en entredicho, si lo cambiamos por hacer lo posible o imposible por cumplirlas y hacerlas cumplir. ¿Oíste Manolo?

Como siempre, con caras de «yo no fui, yo no fui» y consumado el delito, se piden responsabilidades unos a otros hasta volvernos locos: Agustito se las pide a losMinisterios de Defensa, Asuntos Exteriores, Medio Ambiente y contesta el de Justicia López Aguilar; López Aguilar pide explicaciones a los americanos; los americanos a la OTAN y la OTAN dice que las maniobras no eran de ellos, sino de países integrantes. ¿Alguien lo entiende?

Y así tantos otros asuntos. Aquí dicen una cosa y allí otra, que donde dije blanco es negro.

Mientras el Partido Socialista de Tías da licencia a un campo de golf con premeditación, nocturnidad y alevosía, se echan las manos a la cabeza ahora por dos campitos de nada en Yaiza y del mismo propietario. Con el tema del Sahara, más de lo mismo. Por un lado dicen autodeterminación y respeto a las resoluciones internacionales y por el otro juegan a la guerra con los implicados: Marruecos y EE.UU. Con la guerra, lo mismo, retirada de Irak y avanzada a Afganistán y Haití con sus amigos marroquíes.

Dos noticias: La buena es que el Gobierno de Canarias promoverá un convenio de la región Macaronésica desde Azores hasta Senegal para crear un santuario de cetáceos, la mala es que se va a encargar de ello, ¿adivinen quién? Sí, Agustito. Peligro, éste es capaz de confundir la palabra santuario con cementerio.

Les recomiendo repasen un diccionario como hizo un viejo socialista, entró hace muchos años en la Librería que estaba en el Almacén, le preguntaron qué busca, un libro gordo para el verano contestó, pues cómprese un diccionario le contestaron. Ellos sí leían.

En fin, no auguro ni tengo indicios o señal para esperar algún bien de estos tipos, menos que me garanticen nada, porque son incapaces de comprometerse honestamente con los ciudadanos que dicen representar, mucho menos permitirles que me aseguren por mas que juren, que van a obligarse, porque desconfío de todos ellos y me resistiré a creerlos mientras sigan negando lo evidente.

Ya puestos, yo también quiero prometer, prometo que cada vez que me encuentre con uno de estos tipos y me vengan a vender un NO, les diré con todos mis respetos: vayaseustedalamierdahombreeee…

(Diccionario Asturianu: bocallar: decir). Habrá que aprenderlo, por si a la presidenta asturiana-nacionalista se le ocurre hablar asturianu en los plenos.

Agustín Felipe

  e-siroco

Lanzarote, Islas Canarias

 

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