¿Sería de fiar un
funcionario público que compulsase un documento delictivo, clave en una
trama que lleva a un Presidente de Cabildo a la cárcel, y no denunciase en
su momento los hechos?
¿En qué estarían
incurriendo dos consejeras liberadas por la Corporación donde son cargos
públicos y al mismo tiempo continuasen ejerciendo sus actividades
profesionales privadas?