Abril 2004. Número 3

(Primera quincena)

 

EDITORIAL

 

¿Nos la va a jugar ZP?

Todavía no ha tomado posesión como presidente del gobierno de España y ya se está cuestionando que Rodríguez Zapatero vaya a cumplir con todas las promesas electorales y con todos los compromisos que como líder de la oposición efectuó. No ha sentado nada bien, por ejemplo, que el PSOE haya decidido no abrir una comisión de investigación para aclarar los detalles concernientes al accidente del Prestige. Y huele mal que la rotundidad del PSOE contra la guerra de Irak y la ocupación del país por las tropas aliadas se vea ahora afectada por la posibilidad de que si esos mismos soldados se bordan en el uniforme el logotipo de Naciones Unidas, esa ocupación ya no sea «ilegal» e «ilegítima».

Desde que Rodríguez Zapatero se hizo cargo del por aquel entonces moribundo Partido Socialista, ha mantenido unas posiciones coherentes que, probablemente, ahora como presidente del gobierno de España no pueda sostener. ZP y el PSOE se pusieron a la cabeza de todas y cada una de las manifestaciones ciudadanas habidas y por haber en contra de las nefastas actuaciones políticas del Partido Popular: la huelga general del 20-J, la gestión de la catástrofe del Prestige, la Guerra de Irak…

Los desgraciados atentados de Madrid despertaron las conciencias dormidas, que ya no recordaban lo acontecido en los últimos dos años -así de olvidadizos somos- y determinaron la muerte de un proyecto ultraderechista que, con cuatro años más, habría desdibujado hasta hacerla irreconocible la pobre democracia española.

La victoria de ZP también causó importantes alegrías, especialmente la de todos aquellos que creían -creíamos-, que de forma inmediata se resolverían las dudas respecto a una de las amenazas más graves que se ciernen sobre Lanzarote: las plataformas petrolíferas de REPSOL. Rodríguez Zapatero, recién ganadas las elecciones generales, pasó unos días de descanso en la isla. De regreso a Madrid, nos dejó unas diplomáticas declaraciones: «Vamos a estudiarlo con detenimiento. Vamos a escuchar a las autoridades locales y a la sociedad civil antes de adoptar ninguna decisión». Es posible que a sus compañeros de partido en la isla les intimide dialogar con su secretario general, porque de lo contrario no se explica que ZP no tenga absolutamente claro que la sociedad lanzaroteña lleva más de dos años oponiéndose con rotundidad y firmeza a REPSOL y que el Partido Socialista de Lanzarote ha participado activamente en esa oposición.

Esperemos que esta nueva etapa del PSOE en el gobierno de España no suponga un capítulo más de la parte negativa de la historia del partido, y que con las plataformas de REPSOL no suceda lo mismo que con la OTAN, a la que en un principio los psoecialistas -a decir de Miguel Ángel de León- se opusieron y para la que terminaron no sólo pidiendo el sí en el referéndum del 86, sino incluso ‘colocando’ a Javier Solana nueve años después como secretario general.

Y si tenemos que chillarle al oído a ZP que Canarias le dice NO a REPSOL, que no se preocupe que lo haremos.

 

 e-siroco

Lanzarote, Islas Canarias

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