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Julio 2004. Número 9 (Primera quincena) ANÁLISIS
Breve síntesis de la historia de Lanzarote (VI)
(Viene del número 8 de SIROCO)7) LA HISTORIA ANTES DE LAS ERUPCIONES VOLCANICAS (finales de s.XVII - primer tercio del s. XVIII). (continuación)
A fines del primer tercio del siglo XVIII la isla experimentaba los comienzos de otra grave crisis, generalizada en el Archipiélago entre 1727 y 1728 por el retraso de las lluvias, lo cual fue el detonante de un considerable incremento en los desplazamientos de algunos grupos de la población hacia otras zonas de la isla y, en menor medida, hacia áreas insulares cercanas (Gran Canaria, Tenerife). Cuando no había transcurrido tiempo suficiente para superar esta última adversidad, otro acontecimiento de catastróficas consecuencias iba a alterar la vida de los habitantes de la isla y a establecer un antes y un después en la dinámica histórica de Lanzarote, las erupciones volcánicas que se inician el 1 de Septiembre de 1730 y parecen prolongarse hasta 1736: « Por 3 Libras de sera que se gastaron..por el furor y bravesa...de un volcán que rebentó en el lugar DE CHIMANFAYA el dia primero de Septiembre deste año entre las nuebe y dies de la noche...»(Archivo del Museo Canario. Libro de Fábrica de la Iglesia Matríz de Teguise» La isla de Lanzarote es otra después de los volcanes del XVIII. Las múltiples catástrofes que ha vivido a lo largo de los siglos se han sucedido sobre un territorio que era capaz de volver a producir, a pesar de Conquistas, sequías, hambrunas, invasiones, o huidas en masa de su población. Pero una gran extensión de algo tan esencial para el impulso de la vida, como es la tierra, el medio de producción básico que ha movido históricamente el mundo, sucumbiría en un basto sector de su geografía, quedaría prácticamente borrado del mapa. No obstante, como veremos, la realidad a la larga no fue tan negativa. Otras causas, asociadas también a las erupciones, iban a provocar un sorprendente despegue de la isla.
8)APROXIMACION A LAS CONSECUENCIA DE LAS ERUPCIONES EN LA ISLA ( de 1736 hasta final del siglo XVIII) No cabe duda que uno de los aspectos de mayor trascendencia del pasado de la isla, es el poder aproximarnos a las consecuencias a medio y largo plazo que las erupciones supusieron para la Historia de Lanzarote. En este sentido queda por estudiar aspectos tan trascendentales como el origen y las formas de explotación de la mano de obra en estas nuevas regiones puestas de nuevo en cultivo, (inmigración de mano de obra jornalera de otras islas, vuelta de muchos emigrantes que habían huido durante las erupciones), la reorganización de la propiedad a partir de los tres grandes repartimientos llevados a cabo durante el propio desarrollo del fenómeno volcánico, los lógicos problemas que conllevaría la identificación de las fincas con la desaparición de «las lindes», los conflictos entre agricultores y ganaderos por la ocupación de terrenos por parte de los primeros en zonas de pastos, el surgimiento de nuevos potentados, enriquecidos al calor de la catástrofe natural, la reorganización espacial de los asentamientos, el crecimiento de viejas poblaciones, la introducción de nuevos cultivos en las zonas cubiertas por las arenas, etc... En cualquier caso lo mas sorprendente de este acontecimiento, es que al poco tiempo de comenzada esta catástrofe natural a gran escala, comienzan a notarse, no sólo síntomas de recuperación económica y poblacional, sino que en pocas décadas, algunos de los efectos de los volcanes, van a producir una auténtica revolución económica y social, transformando el paisaje de gran parte de la isla, no sólo desde un punto de vista formal, sino en su dimensión cultural más pro-funda, con la aparición de nuevas relaciones de producción que convivirán con el antiguo régimen, pero que poco a poco terminarán por irse imponiendo a lo largo del s.XVIII y comienzos del XIX. Nos referimos sobre todo al surgimiento de una burguesía local y foránea, vinculada, primero a la producción de vinos y aguardientes para el comercio exterior y luego con la introducción y explotación de la barrilla, que abre paso a nuevas formas de explotación y , sobre todo de comercialización con el exterior, lo que hará girar como polo de despegue económico y poblacional al Puerto del Arrecife frente al histórico poderío de la Villa de Teguise. Como planteó el historiador Viera y Clavijo el «horrible volcán ...dio nuevo semblante a la agrícultura y comercio de aquella tierra». Es evidente que la impresionante obra de ingeniería productiva que la población de la isla iba a realizar a posteriori, lograría en algunas décadas hacer recobrar la vida ,la esperanza a sus habitantes. Un dato elocuente es que en poco mas de treinta años casi se dobla la población, pasando de los aproximadamente 4967 habitante en 1730, hasta caer a unos 2500 en el momento de máxima intensidad de las erupciones (Marzo-Mayo de 1731) y recuperarse y expandirse de forma sorprendente a 9705 en 1768. Este «milagro económico», que algunos atribuyen erróneamente al Obispo Dávila y Cárdenas, en realidad fue mucho mas colectivo, ya que suponemos que existía un conocimiento anterior sobre algún tipo de cultivo en las zonas de «arenas naturales» del volcán de la Corona o de otros sectores de Malpaíses. L. Torriani hace mención mucho antes de que «reventaran» los volcanes de las Montañas del Fuego, a la fertilidad de las llanuras de la isla:: «..,producidas por las cenizas que antiguamente arrojó el fuego, las cuales podridas por la humedad, producen todos los años infinita cantidad de cebada y de trigo,...» (L. Torriani,1978:46) No obstante lo que si sabemos seguro, es que ya desde 1734 y quizás 1733 (antes de la visita del obispo a la isla), algunos vecinos de la isla conocen las positivas propiedades que los terrenos cubiertos de cenizas iban a tener para los rendimientos de la tierra. Poseemos documentos que nos hablan del significativo aumento de la productividad en dichos terrenos, sobre todo en áreas como Yuco, Tinguatón, etc... «...por estar arenados y no dar pasto alguno y solo estan actos insuficientes para panificarlos como sea tocado con la experiensia en este presente año en que de un pedasillo mui corto que se sembro correspon-dio la fanega de sembradura a más de sinquenta por fanega que en el tiempo presente es grande correspon-dencia de que resulta el gran beneficio de las abundantes cosechas que pueden dar los terrasgos aun en años escasos de llubias y pastos..»(A.H.P.L.P.-P.N.-L-2805-Fól. 147- 4 de Septiembre de 1733. También cabe destacar, como consecuencia de las erupciones, o mas bien de su finalización, fue el nuevo componente religioso en torno a la Virgen de los Dolores, que concentra el nuevo fervor popular hasta el punto, de que con el tiempo se impone como patrona de la isla. No cabe duda que las erupciones, han dejado notables efectos en el orden cultural y espiritual de Lanzarote. 9)LA REORGANIZACION DE LA ISLA DESPUES DE LOS VOLCANES. ECONOMIA. DEMOGRAFIA. PARROQUIAS Y MUNICIPIOS. LA LUCHA POR LA CAPITALIDAD. (final del s. XVIII- primera mitad del XIX) Uno de los hechos mas significativos de «ese milagro económico» lo iba a representar el proceso de ocupación de nuevas tierras , tanto para la producción, como para los nuevos asentamientos. En este sentido hay que llamar la atención que pueblos tan importante con posterioridad a las erupciones y hasta el presente como Tías no existía antes de los volcanes, Mancha Blanca se refunda en otro lugar, y aldeas como Soo, Tinajo, Los Valles, Yaiza, San Bartolomé, etc... crecen considerablemente. Además de las ocupaciones y repartimientos, que finalmente la Real Audiencia apoya y legaliza, en las áreas de Tinguatón- Yuco, Temuime- Fenanzo y la Costa de Tías- Güime, se producen no pocos pleitos por ocupaciones ilegales de terrenos, entre agricultores y ganaderos, etc.. En ese proceso, se denuncia a finales del s. XVIII y comienzos del XIX, la usurpación de tierras que antes eran del pueblo. Hemos identificado, también, gran cantidad de pleitos por la propiedad de terrenos repartidos o usurpados en este período, algunos de los cuales se prolongarán a lo largo de todo el s. XVIII e incluso buena parte del XIX. Esa reorganización del territorio, se consolidará con la creación de Parroquias como centros espirituales de algunas áreas de la isla, que se convertirán también en Municipio pocos años después, como es el caso del mencionado pueblo de Tías, que en menos de sesenta años, se convierte en Parroquia y poco después en Municipio. Cabe destacar que es precisamente en dicho pueblo, donde se asientan algunos de los grandes propietarios, sobre todo de la zona de la Geria y Masdache, que impulsarán también el despegue de Arrecife, como puerto de salida de sus productos, con la construcción de almacenes y viviendas. También en zonas como San Bartolomé se asientan importantes personajes de la isla, como es el caso del Mayor Guerra. Otro hecho que ocurre a mediados del s. XVIII, es el importante acuerdo al que llega el marquesado y las autoridades locales, para dar fin al largo conflicto que se vive en la isla a lo largo de todo el s. XVIII. Posiblemente también incidiera en este hecho, las profundas transformaciones habidas en el agro insular por los volcanes, aunque lógicamente las consecuencia reales, tiene que ver con otros factores mas profundos y dilatados en el tiempo, como son las contradicciones del sistema señorial, las formas de explotación, las injustas cargas sobre el campesinado, la especialización de la isla históricamente en la exportación de granos (hecho que continúa a pesar de los importantes cambios habidos en la economía de la isla), las revueltas y conflictos con los vecinos y con los grupos de poder por parte del marquesado, etc. Todos esos factores hacen que en 1751, se establezca dicho acuerdo, aceptado definitivamente en 1766, y en el que se restablece el poder señorial, se levanta el secuestro de quintos, y se adoptan otras medidas en beneficio del marquesado, pero a cambio de una serie de contrapartidas para los vecinos, que harán que poco a poco a lo largo del s. XVIII, el marquesado vaya perdiendo poder real, hasta su definitiva disolución en 1811. Otro de los hechos históricos de gran trascendencia, surgido con estas importantes transformaciones, es el cambio de capitalidad hacia Arrecife, tras una dura pugna entre sectores de la nueva burguesía instalada en el Puerto o en zonas como Tías, con los grupos de poder de la Villa. Si bien la introducción y expansión del cultivo de la barrilla va a acelerar estos hechos, también es cierto que la producción de vinos, debido, entre otras cosas, a las transformaciones del ecosistema insular motivado por los volcanes, va a jugar un papel muy importante, sobre todo de acumulación de capital entre algunas familias, que adquieren riqueza y poder al calor de un nuevo «repartimiento» producido tras las erupciones y a personajes llegados a la isla como mercaderes o que ocuparán cargos públicos relevantes. Continúa en el próximo número de SIROCO)José de León Hernández [Arqueólogo]
Breve síntesis de la historia de Lanzarote (I) Breve síntesis de la historia de Lanzarote (II) Breve síntesis de la historia de Lanzarote (III) Breve síntesis de la historia de Lanzarote (IV) Breve síntesis de la historia de Lanzarote (V)
Lanzarote, Islas Canarias
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